A la hora de seleccionar un proyecto para su análisis he seguido un criterio de utilidad: seleccionar aquel proyecto del que pudiera aprender más: uno de matemáticas (mi especialidad) y que estuviera avalado por su calidad (sello de calidad o participante conocido). Recordé un proyecto al que me apuntá hace varios años y del que aprendí mucho (aunque no participé activamente. Simplemente observé). Como ese proyecto ya lo conocía investigué si su fundadora, una profesora de Macediona del Norte, tenía alguno más reciente. Pues resulta que sí, que había participado en tres proyectos recientes con títulos muy interesantes y que habían conseguido el sello de calidad eTwinning (pincha en la imagen para acceder al Twinspace): La decepción vino, una vez más, cuando comprobé, accediendo al Twinspace de los proyectos, que no había manera de saber cómo se había desarrollado el proyecto, de qué manera (si es que había alguna) habían colaborado los estudiantes de los diferentes centros...
Comentarios
Publicar un comentario